Burriana: Susto, trifulca y toro a las corrales para acabar la Misericòrdia


 

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La Plana al Dia | Burriana | General | 10-09-2017
Susto, trifulca y toro a las corrales para acabar la Misericòrdia

Las exhibiciones taurinas de la Misericordia terminaron con la misma tónica de todas fiestas, con problemas. Hubo un buen susto por la tarde y trifulca y toro a los corrales nada más ser embolado, por la noche. Lo mejor de las fiestas de este año, para tranquilidad del equipo de gobierno, que ya terminan.

la de ayer sábado fue la jornada más taurina con la lidia de un astado a las doce del mediodía, dos por la tarde y otros dos (sólo había previsto uno) por la noche.

Y fue un día no exento de sustos, como el que le propinó el primero de la tarde a un joven que trataba de subir las escaleras. El toro, que se dirigía de la calle Mayor hacia la plaza del Ayuntamiento, le ganó la mano y al hacer la curva, con el cuerno le rompió la camiseta. Por suerte, ni el joven cayó al suelo, ni la res se revolvió y todo quedó ahí y con una camiseta para el recuerdo con un gran agujero en la espalda.

El toro que abrió la jornada era uno de los candidatos al toro más espectacular de las fiestas y aunque realizó una buena salida, todo quedó ahí. Luego ya no dio juego.

Los de la tarde divirtieron más a los 'rodaors', marcando territorio, pero acudiendo a los cites y dejando bellas y plásticas estampas para lucimiento de los aficionados taurinos.

El Ayuntamiento, que no quería más problemas en la recta final de fiestas, evitó al máximo que el respetable le propinara una sonora pitada como se venía fomentando a través de las redes sociales. Para ello la edil de fiestas evitó salir al balcón del Ayuntamiento y, además, tampoco se anunció por megafonía el nombre, ganadería ni que el primero de la tarde era patrocinado por el propio consistorio. Y es que durante toda la semana el chaparrón de críticas contra las acciones u omisiones han sido una constante y entre ellas está la mentira que anunció el consistorio al decir que ya había capturado una vaca cuando no era cierto, el hecho de que aún falta por capturar la segunda vaca brava o la suspensión del encierro de toros embolados.

Pero aún quedaba un último imprevisto. Cuatro jóvenes quisieron sacar al toro del rabo. Finalmente, tras empujones y alguno que otro por los suelos, se quedaron dos. Se tardó más de lo normal en cortar la cuerda. Nada más soltar al toro, uno de los dos raberos cayó al suelo y el otro se vio obligado a soltar el rabo un par de segundos después, y se revolvió y le propinó al otro una patada y la trifulca estuvo a punto de acabar en pelea.

El toro, por su parte, al regresar hacia el pilón, se lió con la cuerda y corrió con ella por las calles. Además, se había lastimado una pierna trasera y tuvo que ser devuelto a los corrales de inmediato. Así fue como hubo que soltar un último toro, de corro, y de la ganadería de El Millars, para finalizar el apartado taurino de las fiestas.