Burriana: Burriana se estrena en los encierros de toros cerriles con un herido grave y once leves


 

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La Plana al Dia | Burriana | Fiestas | 08-09-2013
Burriana se estrena en los encierros de toros cerriles con un herido grave y once leves

El I Encierro de toros cerriles de Burriana se ha saldado con un herido por asta de toros y otras once personas atendidas por heridas leves provocadas por arañazos, erosiones y golpes varios. El herido más grave es un vecino de Castellón, pero con un negocio de reparación de automóviles en Burriana, Pablo C.P., de 59 años de edad. Recibió una cornada al ser embestido por detrás por uno de los toros. Presenta una herida de entre ocho y diez centímetros de profundidad en el muslo y tras ser operado en el puesto habilitado por el doctor Traver, ingresó en el Hospital La Plana para seguir su evolución.

El encierro ya comenzó con problemas puesto que el segundo de los toros que salió de los corrales se fijo en exceso en la barrera contigua a la puerta del chiquero y tras el paso del resto de hermanos, regresó al corro. Por suerte, aún quedaban mansos y estos le enseñaron el camino de salida. Pero el astado ya hizo prácticamente todo el trayecto en la cola de la manada y, a la postre, fue el que pilló al único herido por asta de toro. Fue al final de la calle Barranquet, ya en el acceso a la Plaza de El Pla. Allí le propinó una cornada en el muslo y lo lanzó contra la barrera desentendiéndose de inmediato y prosiguiendo con la carrera.

Las reses tardaron alrededor de minuto y medio en llegar a la plaza del Ayuntamiento, aunque una vez allí, dos toros se resistieron a entrar en los corrales y tardaron otros 45 segundos en reunirse con el resto de la manada, pero un encierro no exento de varios momentos de peligro ya que los astados lanzaron contínuos derrotes a izquierda y derecha prácticamente durante los 841 metros del trayecto. Uno de los momentos de mayor peligró tuvo lugar en el comienzo de la plaza El Pla cuando dos jóvenes cayeron al suelo y, de modo especial uno de ellos al que le pasó toda la manada por encima y aunque alguno de los toros agachó la cabeza con malas intenciones, al final sólo le propió algún que otro pisotón.

Con esas salvedades propias de las exhibiciones taurinas, el encierro fue muy concurrido, especialmente en las calles Misericòrdia y Barranquet se vieron corredores, aunque éstos desaparecieron al llegar a El Pla. Y, los 90 cadafales instalados en el recinto de la 'vila del bou' presentaron un espectacular aspecto, llenos a rebosar de vecinos y visitantes.

A la una del mediodía de dio suelta a uno de los seis astados del encierro para deleite del público en general y, especialmente de los aficionados al mundo del toro que durante el encierro realizaron tareas de voluntarios taurinos. Ya por la tarde, a pesar de la amenaza de lluvia, de nuevo los cadafales se llenaron de público para ver las exhibiciones de otros dos astados cerriles.

Y, paralelamente, a las ocho de la tarde comenzó en el interior de la Basílica de El Salvador la presentación de los recién nacidos a la Mare de Déu de la Misericòrdia y la imposición de la medalla de la patrona. Hoy domingo los actos taurinos se tomarán un paréntesis para dar paso a los actos religiosos.