Este martes se puso el punto y final a la era Adelino Santamaría como máximo responsable del Ayuntamiento de Borriol. Quince años de alcaldía que deja forzado por el escándalo de la compra de los terrenos en los que se ubicará la futura estación depuradora de aguas residuales, EDAR.
No fue la salida que esperaba el ya ex primer edil que antes de iniciar este mandato ya había pactado que abandonaría a mitad de legislatura. Al final ha renunciado un año después y por las presiones internas de su partido.
La oposición le echó en cara que "después de 15 años, nos deja una herencia de 4 millones de euros en deudas, pero no por haber realizado obras e inversiones para el municipio, sino por el mal gasto que ha realizado".
Fue uno de los plenos más tranquilos que se recuerdan en el municipio, aunque tuvo sus momentos de tensión, como cuando una afiliada, nada más haber presentado la dimisión, se levantó de su asiento y se dirigió a Santamaría con el carné en la mano para recriminarle que la quería echar del partido.
Javier Martí | Fotografies: Javier Martí
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