El Presupuesto que se va a aprobar consiste en el “reparto del pastel”, en el reparto del dinero del Ayuntamiento para cubrir los objetivos políticos e ideológicos que cada uno de los tres partidos del Gobierno Municipal se ha marcado.
Un presupuesto al servicio de los partidos que gobiernan y no al servicio del ciudadano.
La alcaldesa lanzó el guante, en el pleno ordinario de noviembre, animándonos a redactar las modificaciones que haríamos a los presupuestos.
No podemos tocar, no podemos modificar los ingresos porque ni una sola de las enmiendas a las Ordenanzas Fiscales Municipales es admitida. A fin de cuentas un Presupuesto Municipal es un balance cuadrado de ingresos y gastos. Si no podemos tocar los ingresos difícilmente se pueden modificar los gastos.
Los vecinos seguirán pagando los impuestos que el Gobierno Municipal determine sin importar la situación económica que atravesamos.
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