Castellón ha acogido la XXIII edición del encuentro del negocio de Redes de i-DE, la distribuidora de Iberdrola en España, una cita que ha reunido a aproximadamente un centenar de empleados de la compañía en la provincia para analizar los retos de futuro del sistema eléctrico. Bajo el lema 'El presente es eléctrico', el encuentro ha estado coordinado por el director de i-DE en la Región Este, Guillermo Raga.
Durante las jornadas se ha abordado el escenario energético actual, marcado por un crecimiento sostenido de la demanda eléctrica a escala global. El desarrollo de centros de datos, la electrificación de los procesos industriales y el avance de la movilidad eléctrica están incrementando de forma significativa las necesidades de suministro, lo que hace necesaria una ampliación y modernización de las redes de transporte y distribución, afirmó Raga.
En este contexto, el director de i-DE en la Región Este, que ha estado acompañado en las jornadas por el jefe de Zona de Castellón, José Miguel Martínez, ha subrayado que la electrificación de la economía implica rediseñar sistemas concebidos hace décadas para adaptarlos a ciudades y polos industriales que requieren mayores niveles de flexibilidad, capacidad y resiliencia.
Asimismo, se ha puesto de relieve que la transición energética ofrece importantes beneficios tanto para el país como para la Comunitat Valenciana, ya que contamos con un abundante recurso natural como el sol, fundamental para generar una energía limpia y competitiva. Es crucial aprovechar este recurso mediante el despliegue de tecnologías renovables y de almacenamiento e incrementar el desarrollo de nuevas redes para llevar esta energía al consumidor final, afirmó Raga.
La jornada ha abordado también el papel clave de la digitalización de las redes, así como la aplicación de herramientas basadas en inteligencia artificial, que permitirán mejorar la calidad del servicio y reforzar la capacidad de anticipación y respuesta ante incidencias.
En este marco, los responsables de i-DE hanIncidido en que todas las industrias en crecimiento necesitarán más electricidad, lo que hace imprescindible incrementar las inversiones en redes. Es necesario conocer las nuevas reglas del juego para construir el plan de negocio con el que afrontar con ambición el nuevo periodo 2026-2031. En este escenario, las redes eléctricas inteligentes son la columna vertebral de la transición energética, ya que integran las energías renovables y hacen posible la conexión de los grandes proyectos industriales y permiten la electrificación a aquellos sectores que han decidido dar el paso hacia la descarbonización, como es el caso de algunas empresas azulejeras, afirmó Guillermo Raga.
El director de i-DE ha concluido reafirmando que apostar por la electrificación y por unas redes modernas y resilientes es una condición indispensable para lograr la descarbonización de la economía, avanzar en la transición energética y garantizar un futuro sostenible, competitivo y de calidad para la sociedad.
A lo largo de las distintas jornadas se ha aludido a la evolución del plan il·lumina, mediante el cual Iberdrola está destinando 100 millones de euros a la reconstrucción de la red eléctrica dañada por la dana, incorporando criterios de resiliencia y los estándares más avanzados de digitalización para construir la red del futuro en la zona.
En la provincia de Castellón, i-DE gestiona más de 11.000 km de líneas eléctricas, cuenta con 4.000 centros de transformación en servicio y 34 subestaciones.
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