El concejal de Agricultura, Gonzalo Romero, visitó este domingo el Mercat de la Taronja de Castellón, una iniciativa consolidada que acerca cada semana el producto de proximidad del agricultor al consumidor y que afronta sus últimas jornadas tras haber comenzado la campaña el 19 de octubre.
Desde el inicio de la campaña, el Mercat de la Taronja ha registrado 25 domingos de actividad y 13.200 kilos vendidos de naranjas, con una media de 528 kilos por jornada y una participación semanal de unos 16 vendedores.
Durante la visita, Romero recorrió las paradas instaladas en las plazas de Fadrell, Maria Agustina y Pintures de la Gasulla, y conversó con los productores que ofrecen directamente al consumidor uno de los productos más emblemáticos de la tierra.
El edil subrayó que el Mercat de la Taronja es mucho más que un punto de venta; es una muestra del valor del campo, del esfuerzo de los agricultores y de la calidad de la naranja, que forma parte de la identidad castellonense.
Añadió que desde el Ayuntamiento se quiere apoyar al sector agrícola, promoviendo iniciativas de proximidad, visibilidad del producto local y consumo responsable.
El Mercat de la Taronja, que se celebra de 9:00 a 14:00 horas los domingos, se ha convertido en una cita habitual de Castellón para familias que buscan fruta recién recogida directamente del agricultor.
Además, Romero destacó que consumir naranja local es apostar por la agricultura, por las familias agricultoras y por un modelo más sostenible y arraigado al territorio.
El Mercat de la Taronja no es solo economía: es una oportunidad para acercar a las nuevas generaciones el valor del producto de proximidad, su origen y la preservación de una actividad vinculada a la identidad mediterránea de Castellón.
Romero reafirmó el compromiso con el campo y con los productores locales, subrayando la necesidad de seguir impulsando medidas que refuercen el sector y su visibilidad en la vida económica y social de la ciudad.
Remitido | Fotografías: Remitido

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