Gregal entrega en la Subdelegación de Defensa la obra de Jaime Viciano sobre el levantamiento del 9 de marzo
Como ya es tradición, la Asociación Gregal Estudios Históricos de Castellón ha entregado, a modo de depósito, la obra conmemorativa del levantamiento popular del 9 de marzo a la Subdelegación de Defensa, en un acto celebrado en sus dependencias.
El pintor Jaime Viciano es el artista elegido en esta ocasión. El subdelegado de Defensa en Castellón, Moisés Izquierdo, ha presidido el acto, al que han acudido Viciano, la vicepresidenta de Gregal Patricia Mir y Adrián Pla en representación de la asociación.
La obra de Viciano se contempla como una amplia escena de carácter narrativo en la que el paisaje adquiere un papel protagonista. En formato horizontal, el artista despliega una extensa llanura surcada por caminos y cultivos autóctonos que se abre hacia una línea de montañas en el horizonte bajo un cielo sereno, con el perfil de la Sierra de espadas y el Penyagolosa al fondo.
El artista ha explicado que no pretendía recrudecer ni recrear demasiado los actos de lucha, pues en las crónicas queda detallada la magnitud de la batalla. Su voluntad fue reflejar los movimientos en ese lugar virgen, la desigualdad entre contendientes y las maniobras que permiten entender cómo fue la época.
En primer término, la acción se concentra alrededor del puente de piedra sobre el río que articula la composición. A su alrededor se desarrolla el enfrentamiento: grupos de combatientes, a pie y a caballo, se dispersan en un movimiento dinámico que transmite la tensión del momento. Las figuras, de pequeño tamaño pero cuidadosamente dispuestas, refuerzan la idea de acción colectiva y subrayan el carácter popular del levantamiento. Incluso hay un guiño al 3 de mayo de Francisco de Goya con un grupo de soldados y sus fusiles.
El tratamiento del color, dominado por tonos terrosos y ocres, integra la escena bélica en el paisaje, evitando el dramatismo excesivo y proponiendo una lectura más amplia del episodio histórico. La batalla no aparece aislada, sino inserta en la vida del territorio, casi como una irrupción en la calma del campo.
El resultado es una obra que combina vocación documental y sensibilidad pictórica, ofreciendo una visión coral del acontecimiento en la que el espacio y la acción se equilibran para evocar la memoria de un episodio clave desde una perspectiva serena y reflexiva.
Remitido | Fotografías: Remitido

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