El PSPV acusa a Begoña Carrasco de convertir las distinciones de Castelló en sus premios particulares tras no lograr el consenso municipal
El Grupo Municipal Socialista considera que Begoña Carrasco ha dado una nueva vuelta de tuerca a su forma de entender el Ayuntamiento de Castelló al sustituir las tradicionales Medallas de Oro y Corbatines por unos reconocimientos creados expresamente para el 775 aniversario, después de no haber conseguido el consenso necesario para aprobar las distinciones conforme al procedimiento establecido en la Ordenanza Municipal de Honores y Distinciones.
La portavoz socialista, Patricia Puerta, señala que Carrasco no ha encontrado una solución al desacuerdo: ha buscado un atajo para saltárselo.
Cuando no consiguió el consenso de los grupos municipales para conceder las distinciones de la ciudad, en lugar de respetar el resultado y las reglas que todos nos hemos dado, ha decidido cambiar las reglas para poder entregar los reconocimientos que quería entregar.
Puerta recuerda que en junio las propuestas planteadas por el gobierno municipal para el 775 aniversario no salieron adelante porque no existió el consenso necesario, y eso forma parte del funcionamiento democrático de una institución y que ha pasado durante otros años.
El portavoz del gobierno, Vicent Sales, anunció entonces que buscarían la fórmula para reconocer a estas entidades porque, según admitió, a través del Reglamento de Distinciones no se puede.
Pues ya sabemos cuál era la fórmula: eliminar las Medallas de Oro y los Corbatines, cambiarles el nombre y crear unos reconocimientos a medida para poder hacer exactamente lo que no pudieron hacer mediante el procedimiento institucional, denuncia Puerta, quien acusa a Begoña Carrasco de convertir el ayuntamiento en su 'cortijo'.
Respeto a los colectivos: La dirigente socialista insiste en que el PSOE no cuestiona en absoluto los méritos de las personas, colectivos e instituciones que serán reconocidos mañana.
Castelló tiene motivos de sobra para sentirse orgullosa de personas como Eloy Moreno o Pablo Herrera, de instituciones como la UJI, el Puerto o la Cámara de Comercio y de colectivos con una trayectoria tan importante como el Ateneo, los Moros d'Alqueria, la Germandat dels Cavallers o el Rei Barbut.
Precisamente por el respeto que merecen, deberían haber recibido un reconocimiento con toda la legitimidad y dignidad institucional, no mediante una fórmula improvisada porque la alcaldesa no consiguió sacar adelante sus propuestas.
Para Puerta, el problema es que las distinciones de la ciudad no son los premios de Begoña Carrasco. Son los honores de Castelló y pertenecen a toda la ciudad, no a quien ocupa circunstancialmente la Alcaldía. Una alcaldesa puede organizar los actos del 775 aniversario, pero no puede apropiarse de las distinciones municipales y cambiar las reglas cuando el resultado no le gusta.
Nulo respeto institucional: El Grupo Municipal Socialista recuerda además que esta situación llega después de que Carrasco ya rompiera en junio la práctica de discreción y respeto institucional que había presidido durante años las deliberaciones sobre las distinciones.
Primero convirtió un procedimiento que debía ser reservado en un arma de confrontación política, señalando públicamente a quienes ejercieron su derecho al voto. Y ahora, al no conseguir el consenso, directamente se carga las distinciones tradicionales y se inventa otra vía, lamenta Puerta.
Lo que estamos viendo es una degradación preocupante del respeto institucional. Carrasco se comporta como si el Ayuntamiento fuera su cortijo.
Remitido | Fotografías: Remitido


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