Castellón regulariza la depuradora y eleva la inversión a 17,8 millones hasta 2030 para modernizar el servicio
La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, realizó una visita técnica a la Estación Depuradora de Castellón, situada en Camí Fondo y gestionada por Facsa, que trata diariamente 45 millones de litros de agua y abastece al sistema de saneamiento de la ciudad. Carrasco destacó que, con el nuevo contrato vigente desde mayo, se regulariza una situación precaria para dotar a la depuradora de la estabilidad presupuestaria y técnica que exige un servicio público esencial.
Las mejoras ya han comenzado en la eficiencia energética; la remodelación del servicio contribuirá a un mayor control de olores y a la reducción de desbordamientos. La apuesta por la digitalización, de la mano de Facsa, incluye la incorporación de sensores y un gemelo digital para prever episodios de lluvias intensas y optimizar la reutilización del agua y de los residuos. El Ayuntamiento invierte más de 4,3 millones de euros en obras de mejora.
El recorrido técnico celebrado el 16 de octubre de 2026 marcó el inicio formal de una nueva etapa orientada a la innovación, la eficiencia energética y la sostenibilidad ambiental, y sirvió para presentar el nuevo contrato de estas instalaciones.
Una inversión de 17,8 millones de euros para dotar de estabilidad al servicio. El nuevo contrato de explotación y mantenimiento, vigente desde mayo y adjudicado a Facsa, contempla esta cantidad para los próximos cuatro años, con posibilidad de prórroga de un año hasta 2030, para regularizar la depuradora y reforzar la estabilidad presupuestaria y técnica.
Durante la visita, la alcaldesa destacó la magnitud de la infraestructura, que se puso en marcha en 1980 y que actualmente trata 45.000 metros cúbicos de agua al día, con 12,5 kilómetros de colectores y 19 estaciones de bombeo distribuidas por el término municipal.
Carrasco subrayó la importancia de la colaboración entre el Ayuntamiento y Facsa, señalando que esta nueva etapa es un ejemplo de la apuesta por la colaboración público-privada en beneficio de toda la ciudadanía y elogió a Facsa, empresa con sede en Castellón y con más de 150 años de experiencia en el ciclo del agua.
La primera edil insistió en que actuaciones como estas, aunque a veces no se ven, tienen un impacto enorme en la calidad de vida y la salud pública de miles de castellonenses. Aquí se trata el agua de hogares y comercios antes de devolverla al entorno o destinarla al riego de parques y zonas verdes, y se valorizan los lodos para convertirlos en abono o energía, demostrando que en Castellón cada gota cuenta.
Hoy damos un paso adelante para preparar a nuestra ciudad para los retos del futuro: modernizamos nuestras infraestructuras públicas y reforzamos la gestión del ciclo del agua para una Castellón más sostenible.
Remitido | Fotografías: Remitido
Amb la col.laboració de: