Compromís exige al Ayuntamiento que asuma el coste de las descalcificadoras de las escuelas públicas de Castellón
El grupo municipal de Compromís en el Ayuntamiento de Castellón ha reclamado al gobierno de Begoña Carrasco que asuma el coste del suministro de sal y del mantenimiento de las descalcificadoras instaladas en los centros de educación infantil y primaria de la ciudad. La formación denuncia que la falta de coordinación entre el Ayuntamiento y la Consellería de Educación provoca que sean las propias escuelas las que financien estas necesidades con recursos cada vez más ajustados, en detrimento de las actividades y de las necesidades del alumnado.
Pau Sancho, portavoz adjunto de Compromís, criticó que ambas administraciones se trasladen la responsabilidad y que los centros educativos deban asumir una despesa que no les corresponde. 'Ni el Ayuntamiento de Castellón ni la Generalitat Valenciana asumen sus responsabilidades y son las escuelas las que acaban pagando la sal de las descalcificadoras. Mientras la Regidoria y la Conselleria se pasan la pelota, los centros deben destinar fondos para esta partida que deberían destinarse a atender las necesidades educativas de los alumnos', afirmó.
Compromís recuerda que cada vez son más los centros educativos de Castellón que cuentan con descalcificadoras, una instalación necesaria en una ciudad con agua de elevada dureza. Estas infraestructuras permiten reducir la dureza del agua y favorecer la conservación de tuberías y equipamientos, pero su mantenimiento conlleva gastos que, según la formación, no están siendo asumidos por las administraciones competentes.
La coalición propone que el Ayuntamiento licite un contrato único para el suministro de sal y el mantenimiento de las descalcificadoras de todos los colegios públicos de infantil y primaria de Castellón, siguiendo un modelo similar al que ya se aplica a las instalaciones deportivas municipales. Centralizar este servicio permitiría garantizar el correcto funcionamiento de los equipos, evitar costes a los centros y mejorar la gestión de los recursos públicos.
Los equipos directivos ya tienen suficiente trabajo organizando el funcionamiento de los centros, atendiendo a las necesidades del alumnado, gestionando los comedores, vigilando deficiencias en los edificios y afrontando la falta de personal que no cubre la Administración. No tiene sentido que, además de todo ello, deban preocuparse de comprar la sal y mantener las descalcificadoras porque la Generalitat y el Ayuntamiento no se ponen de acuerdo.
Sancho insistió en que garantizar el mantenimiento adecuado de los colegios públicos es una responsabilidad de las administraciones y advirtió de que el problema irá a más, ya que la instalación de descalcificadoras seguirá extendiéndose a los centros educativos por las características del agua de Castellón.
Por último, Compromís pidió al gobierno municipal que deje de esquivar la responsabilidad con la Generalitat y adopte una solución conjunta para todos los centros. 'No puede ser que las escuelas deban quitar recursos de las actividades y de los servicios al alumnado para pagar un gasto de mantenimiento de los edificios. Begoña Carrasco debe asumir sus responsabilidades y garantizar que los centros dispongan de los recursos necesarios para su funcionamiento'.
Remitido | Fotografías:
Amb la col.laboració de: