La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) anunció la continuidad de los trabajos de restauración fluvial en el río Vaca, con el fin de recuperar la biodiversidad y el ecosistema ribereño en los municipios de Simat de la Valldigna, Benifairó de la Valldigna y Tavernes de la Valldigna.
La intervención se desarrolla a lo largo de cuatro kilómetros y se espera prolongarla otros diez para acercarse a la desembocadura, contando con la colaboración y coordinación de los ayuntamientos de la zona.
El objetivo es recuperar el ecosistema fluvial en una superficie de 104.450 metros cuadrados de cauce, y la CHJ ha invertido alrededor de 1,1 millones de euros en estas actuaciones.
Entre las actuaciones destaca la eliminación de Arundo donax, la caña común invasora, para favorecer la presencia de especies autóctonas.
En tramos como el alto del río y aguas arriba de Tavernes de la Valldigna, las intervenciones están prácticamente terminadas, a falta de remates por rebrote de cañas.
La acción ha transformado la imagen del río: antes era un muro de cañas que ocultaba el cauce y ahora es un espacio abierto y lleno de vida.
El director de los trabajos, Emilio Real, explica que la eliminación de cañas ha permitido recuperar el ecosistema original y la biodiversidad asociada.
Además, la restauración mejora la capacidad hidráulica del cauce y supone un ahorro de agua, ya que la Arundo donax consume hasta cinco veces más que la vegetación autóctona.
En otras zonas, se continúan las tareas para erradicar la especie invasora mediante cubiertas opacas y trabajos de desbroce y trituración de la parte aérea; en áreas cercanas al cauce, también se extrae el rizoma a una profundidad de 40 a 50 centímetros y se traslada a zonas más alejadas para cubrir.
Después, se procede al perfilado y al nivelado de la superficie para la colocación de las coberturas finales.
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