Compromís acusa al gobierno del PP de engañar durante dos años con la apertura de las ITV de Onda y Segorbe
Compromís ha denunciado que el Consell del PP ha reconocido oficialmente, en respuesta a preguntas parlamentarias formuladas por el diputado autonómico Vicent Granel, que las nuevas estaciones de ITV de Onda y Segorbe siguen sin una fecha cierta de apertura porque no disponen del personal necesario para ponerlas en funcionamiento, a pesar de los numerosos anuncios realizados durante los últimos dos años.
Para Granel, lo más grave es que el Consell lleva dos años anunciando una apertura inminente que nunca llega, mientras los ciudadanos continúan sufriendo un servicio colapsado.
Hace meses decían que abrirían antes de final de 2025; luego que sería durante la primavera; después que este verano. Ahora, en una respuesta oficial, ya no son capaces de garantizar que estén abiertas durante el mes de julio. La única certeza que ofrece el Consell es la improvisación.
Durante los últimos meses, la Generalitat ha anunciado en varias ocasiones que las ITV de Onda y Segorbe entrarían en funcionamiento en las próximas semanas o antes de finalizar el verano, tras completar las pruebas técnicas y las auditorías correspondientes. Sin embargo, la respuesta parlamentaria evidencia que el principal obstáculo sigue siendo la falta de personal.
El Consell admite el problema que Compromís viene denunciando: las instalaciones ya están técnicamente preparadas y podrían superar la auditoría del IVACE, lo que demuestra que la demora no es técnica ni administrativa, sino fruto de una mala planificación en materia de personal.
Granel recordó que los sindicatos de SITVAL advierten desde hace meses sobre la insuficiencia de plantilla y reclaman una estructura estable que garantice un servicio más allá de las contrataciones temporales de verano.
Castellón, Vila-real y Vinaròs constituyen la red de ITV de la Comunitat en Castellón, una situación que Compromís considera insuficiente para atender a una comarca con más de 600.000 habitantes y un parque automovilístico significativo; las esperas obligan a muchos conductores a posponer la inspección o a desplazarse a otras provincias. Según datos oficiales, la estación de Vila-real registra una espera media anual superior a 45 días, y las de Castellón y Vinaròs también acumulan retrasos que se agravan en verano.
Compromís concluye que hace dos años advirtió que sin más personal las nuevas estaciones serían inútiles; hoy el Consell parece darle la razón: las instalaciones ya están listas, pero no se ha previsto quién las hará funcionar.
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