La onicogrifosis, una patología ungueal que engrosa y curva de forma anormal las uñas, afecta al 47% de las personas con más de 75 años, según el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV).
Se trata de una alteración que provoca un engrosamiento exagerado y una curvatura marcada de la uña, otorgándole un aspecto similar a un cuerno o una garra, especialmente en el dedo gordo del pie.
Las causas son muy diversas: traumatismos de repetición, contusiones, envejecimiento, uso de calzado inapropiado, infecciones fúngicas o bacterianas, y enfermedades vasculares, diabetes o psoriasis.
El uso de calzado cerrado durante el invierno y la tendencia a ocultar los pies favorecen el desarrollo de la patología, que puede resultar dolorosa por la presión y, en ocasiones, ocasionar heridas o infecciones.
El tratamiento habitual consiste en revisiones periódicas de quiropodia para rebajar el grosor de la uña; a nivel preventivo, se recomienda calzado adecuado, higiene e hidratación diaria, y en casos severos, la opción quirúrgica de extirpación de la uña y matricectomía.
El ICOPCV advierte además que la podología no forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de la Comunitat Valenciana; para evitar intrusismo, es crucial acudir a una clínica con registro sanitario y a un podólogo colegiado.
Remitido | Fotografías: Remitido
Amb la col.laboració de: