LA UNIO advierte de que el arroz valenciano enfrenta un precio 35% inferior a sus costes de producción
La Unió Llauradora, ante la crisis que atraviesa la campaña de arroz, desarrolla una intensa actividad en defensa de los productores de la Comunitat Valenciana. Hoy ha participado en una reunión con el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina; ayer realizó un acto de protesta junto a AVA en el marco del 65 Concurso Internacional de Paella de Sueca y la pasada semana se dirigió por escrito al ministro Luis Planas para pedirle una reunión urgente. También aprovechó la visita de representantes de Unión de Unions —organización en la que se integra LA UNIO a nivel estatal— a Bruselas para hablar de ello y reclamar medidas como el reconocimiento de perturbación de mercado.
LA UNIO denuncia que el momento crítico para la rentabilidad del cultivo está provocado por elevados costes de producción, graves mermas de cosecha a causa de enfermedades como la cuat y la piricularia, los bajos precios ofrecidos por la industria y la entrada masiva de importaciones de terceros países en condiciones de competencia desleal. La situación es tan grave que los arroceros se plantean incluso dejar de sembrar.
Hoy, al conseller Miguel Barrachina, le han pedido que en la próxima conferencia sectorial de Agricultura impulse, junto al resto de comunidades autónomas productoras, una petición para que el Gobierno de España exija en Bruselas un freno a las importaciones y la cláusula de salvaguarda. También que haya cambios en el etiquetado de arroz.
El precio por kilo es de 0,54 euros y el precio que se ofrece es de solo 0,35 euros, por lo que los arroceros valencianos pierden 0,19 euros por kilo. Los arroceros afrontan así un precio un 35,2% inferior a su coste de producción.
Además, al aumento de costes de producción y la fuerte caída de los precios en origen se suma la creciente presión de las importaciones fruto de los nuevos acuerdos de libre comercio de la Unión Europea. Los datos de la Comisión Europea muestran un incremento significativo de las entradas de arroz desde países como Camboya, Vietnam, Myanmar y Tailandia, algunos de los cuales cuentan además con condiciones de acceso al mercado comunitario especialmente favorables. En el caso de Camboya, por ejemplo, el valor de las importaciones comunitarias de cereales aumentó un 10% entre 2024 y 2025, hasta alcanzar los 259 millones de euros, representando el arroz la mayor parte de estos flujos.
La Unió Llauradora considera que esta evolución está incrementando la presión sobre un mercado europeo ya tensionado y reclama que se analice el impacto acumulado de las importaciones procedentes del Sudeste Asiático sobre los precios percibidos por los productores comunitarios, especialmente en un momento en el que numerosas explotaciones están comercializando por debajo de sus costes de producción.
Creemos que la Comisión no puede pasar por alto esta situación y pedimos que se reconozca la perturbación de mercado, limitando importaciones e interviniendo precios, señalan desde LA UNIO. A la espera de recibir confirmación de la reunión con el ministro y tras la reunión de hoy con Barrachina, ya en nuestra visita de la pasada semana en Bruselas hemos explicado lo que está ocurriendo en un sector tan tradicional y vinculado a nuestro territorio como es el arroz y lo hemos puesto sobre la mesa, añaden.
La Organización Común de Mercado permite la aplicación de la perturbación de mercado para estos casos según el artículo 219 del Reglamento (UE) n° 1308/2013. LA UNIO ha pedido su reconocimiento.
Remitido | Fotografías: Remitido

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