Acció Ecologista-Agró denuncia el peligro de incendios que suponen las instalaciones eléctricas en medio rural y forestal
Acció Ecologista-Agró advierte de que la reciente proliferación de instalaciones energéticas e industriales en medio rural y forestal, con tendidos eléctricos y otras infraestructuras asociadas, supone un riesgo creciente de incendios, inadmisible tras un verano de virulentos fuegos provocados mayoritariamente por causas humanas.
Los accidentes relacionados con instalaciones eléctricas, motores y máquinas en terreno forestal y sus inmediaciones se han convertido en origen de graves incendios, cada vez más frecuentes.
El pasado domingo, 27 de septiembre, el voluntariado de la Asociación de lucha contra incendios forestales de Ayora y El Valle se desplazó a la Planta Fotovoltaica Ayora I, en el paraje de la Casa del Mojón, dentro del término municipal de Jarafuel. Un aviso de incendio, dentro de esa planta, y alrededor de las 16:30 horas, fue el motivo de la salida. La instalación es propiedad de Acciona.
El fuego, cuyas causas aún son oficialmente desconocidas, quemó alrededor de una hectárea de pastos situados en la superficie ocupada por las placas. El pasto no pudo haber sido segado en los últimos meses, dado que su altura alcanzaba la parte inferior de las placas.
El riesgo que supone la instalación situada sobre material inflamable y en un paraje forestal se agrava por el hecho de que el depósito de agua, con sus hidrantes, construido por Acciona junto al parque fotovoltaico para atender a posibles incidentes como éste, se encontraba prácticamente vacío. Se impidió así a los voluntarios de la asociación, que fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos, poder usar el agua del depósito para el control del fuego.
La Asociación de voluntarios de lucha contra el fuego de la comarca ha denunciado con anterioridad la proliferación de estas instalaciones industriales sobre antiguos terrenos de cultivo rodeados de una densa masa forestal en buen estado de conservación, denuncia a la que se suma Acció Ecologista-Agró. Este es también el caso de la planta Ayora I de Acciona, donde el fuego podría haberse extendido al bosque en poco tiempo, de no haber sido controlado con rapidez gracias a todos los medios desplazados.
El Valle de Ayora-Cofrentes se encuentra ya saturado con cientos de hectáreas pavimentadas con placas solares, que actúan como verdaderos radiadores modificadores del microclima local e incrementadores del calor absorbido por el suelo. El hecho de que su producción de energía eléctrica se concentre en las horas centrales del día, horas que no corresponden a una máxima demanda eléctrica, está llevando a una canibalización de estas plantas por los precios nulos e incluso negativos, lo que pone en duda la rentabilidad de estas inversiones.
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