El encierro de este lunes, segunda jornada de exhibiciones taurinas, fue rápido (menos de tres minutos) y sin consecuencias. Los toros no realizaron ningún derrote y entraron sin problemas en la plaza.
En la bajada al Ayuntamiento mandaba un astado colorado, pero se fue contra el vallado y cedió el primer puesto a un joven manso que lideró la manada hasta la misma plaza y fue el encargado no sólo de guiar a los toros, sino también de ir abriendo el camino para el resto de la manada.
Javier Martí | Fotografies: Javier Martí
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