Las exhibiciones taurinas en el barrio Carbonaire finalizaron este sábado con la embolada del último de los ejemplares previstos, un toro que dio juego, recorrió gran parte de la Vila y estuvo en la calle casi dos horas.
La embolá contó con un atractivo no habitual ya que un mozo se subió al pilón y allí se mantuvo buena parte de la misma y a pesar de los intentos de la comisión para que desistiera y bajara del mismo.
Las fiestas de barrios para este 2009 en La Vall d'Uixó está a punto de llegar a su fin, ya sólo queda una.
Javier Martí | Fotografies: Javier Martí
Amb la col.laboració de: