Les Alqueries celebró, como es habitual el primer domingo de las fiestas patronales, a la Virgen del Niño Perdido. En esta ocasión fue una ofrenda con intervalos, marcados para evitar aglomeraciones y, así, marcar distancias.
Una decena de peñas quisieron volver a ofrendar a la patrona dos años después. Otra de las novedades fue un recorrido diferente al habitual. En esta ocasión se partió desde el Ayuntamiento para acabar a las puertas de la iglesia, donde los miembros de la peña Kin Folló se encargaron de recibirles e ir colocando las ofrendas florales.
Redacció | Fotografías: J. Martí
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