El alcalde de Vila-real, José Benlloch, se ha acercado a la plaza Mayor para atender personalmente a los vecinos concentrados por la nueva tasa de residuos.
Durante cerca de tres horas, Benlloch escuchó las dudas y preocupaciones de los ciudadanos en un acto de proximidad y transparencia.
Tanto el alcalde como la vicealcaldesa, Maria Fajardo, han mantenido una agenda intensa de reuniones y trabajo técnico para mejorar la tasa.
Benlloch explicó que la tasa no es un impuesto municipal, sino una obligación derivada de normativas estatales y autonómicas.
El Ayuntamiento ha aplicado bonificaciones para hacer la tasa más justa y se compromete a seguir incorporando nuevas en los próximos años.
Se realizarán reuniones abiertas con asociaciones de vecinos para aclarar dudas y escuchar las necesidades de la ciudadanía.
Las personas en situación de pobreza o vulnerabilidad pueden acceder a bonificaciones de hasta el 95% de la tasa, previa acreditación de Servicios Sociales.
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