Vila-real se transforma durante la Semana Santa: las calles vuelven a llenarse de pasos, música y silencio; una emoción compartida que recuerda que la ciudad tiene corazón de pueblo y puede vivir las tradiciones que nos unen.
El alcalde José Benlloch Fernández recuerda que, generación tras generación y desde hace más de cuatro siglos, estas celebraciones han mantenido viva una expresión de fe, cultura e identidad; la Semana Santa de Vila-real, declarada Fiesta de Interés Turístico Autonómico, no es solo historia: es un camino compartido entre el pasado que honramos y el futuro que queremos seguir escribiendo.
Este año, mientras Vila-real se proyecta hacia una ciudad del siglo XXI, solidaria, inclusiva, sostenible e innovadora, la Semana Santa continúa siendo uno de sus mejores referentes y un símbolo de cohesión que nos ayuda a saber de dónde venimos para saber hacia dónde vamos.
El trabajo diario de confradías y hermandades, de agrupaciones musicales, de parroquias y de la Junta Central de Cofradías mantiene viva la celebración y hace posible que cada acto, cada procesión, cada nota y cada oración sigan emocionando a la ciudadanía.
Entre los hitos de la celebración se destacan momentos que van desde el silencio hasta el Santo Entierro; desde la solemnidad de las procesiones mayores hasta la creatividad de las representaciones de la Pasión; desde la devoción de los más pequeños en la procesión infantil hasta el meticuloso trabajo de todas las cofradías.
El alcalde invita a vivir la Semana Santa 2026 con pasión, orgullo y gratitud, convencido de que estos días de recogimiento, cultura y hermandad deben ser un encuentro que nos recuerde que, tras la oscuridad, siempre llega la luz; un impulso para seguir avanzando como pueblo y para que Vila-real siga amando sus tradiciones mientras mira al futuro.
Que tengan una buena y emocionante Semana Santa.
Remitido | Fotografías: Remitido
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