El Partido Popular de Vila-real ha exigido al alcalde, José Benlloch, máxima celeridad para hacer frente a la deuda de cerca de siete millones de euros que el ayuntamiento mantiene con proveedores.
Adrián Casabó, portavoz popular, ha señalado que en enero se presentó un plan de choque para abonar cuanto antes las facturas pendientes, que superaban los ocho millones, pero medio año después quedan por pagar cerca de siete millones, poniendo en una situación delicada a muchas empresas que trabajan para el consistorio.
Casabó criticó que el equipo de gobierno presente como logro el pago de un millón de euros en facturas pendientes del año 2025 y anteriores, cuando es la muestra más evidente del caos en la gestión económica de Benlloch al frente del ayuntamiento.
PSOE y Compromís han provocado que autónomos y empresas de Vila-real ya no quieran trabajar para el ayuntamiento, debido al caos en la gestión económica y a la enorme incertidumbre generada.
Casabó añadió que el alcalde continúa ocultando el coste real de esta demora, ya que, además de la deuda, hay reclamaciones por intereses de demora que varias empresas ya han presentado; un coste adicional que supondría, dice, el conjunto de la ciudadanía de Vila-real.
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