La Villa de El Toro encendió anoche su falla, la primera cremà de la provincia de Castellón. Un monumento armado con la creatividad de las madres y padres de alumnos del centro educativo que reunió a todo el pueblo, y que arrancó a primera hora de la mañana con la plantà y el reparto de buñuelos.
'La fiesta ha sido un absoluto éxito', relató el alcalde José Arenes. 'Y es así porque cada vecino ha aportado algo para que el festejo fuera de todo el pueblo'.
Arribada la tarde, la falla se quemó en una celebración en la que participaron las familias, docentes y alumnos, que gracias a las amas de casa de la localidad pudieron degustar buñuelos. 'Vencimos el frío de la noche', afirmó el primer edil. Este municipio, conocido como la nevera de la Comunitat Valenciana, ya mira hacia 2027.
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