Compromís exige a la Generalitat devolver a Castelló más de 6 millones de euros recaudados por la tasa de vertido para invertirlos en la nueva planta de tratamiento de residuos
El Grupo Municipal de Compromís por Castelló ha reclamado a la Generalitat Valenciana que se comprometa a devolver íntegramente al Consorci C2 los más de seis millones de euros recaudados en la ciudad a través de la tasa de vertido, después del incendio de la planta de Reciplasa que obligó a trasladar el tratamiento de los residuos fuera de Castelló con un importante sobrecoste.
Ignasi García, portavoz de Compromís, ha lamentado que, dos meses después del incendio, el gobierno del Partido Popular no se haya comprometido a retornar estos fondos y ha criticado el silencio de la alcaldesa, Begoña Carrasco. «Habríamos de haber visto una protesta enérgica de Begoña Carrasco exigiendo a la Generalitat lo que la ciudad merece; en cambio, el silencio es absoluto».
García ha recordado que el sobrecoste del tratamiento de residuos se está asumiendo con los ahorros de Reciplasa, recursos que estaban destinados a financiar la construcción de la nueva planta, cuyo inicio de licitación debería haberse producido en 2024 y que continúa acumulando retrasos.
«Si ahora gastamos los fondos reservados para la nueva planta en pagar el sobrecoste provocado por el incendio, cuando llegue el momento de la construcción tendremos que volver a buscar esos recursos. Los vecinos de Castelló no pueden acabar pagando tres veces: primero con la tasa de vertido, después con el sobrecoste de trasladar los residuos y, finalmente, con la construcción de la nueva planta», advierte.
Compromís reclama que la Generalitat garantice que todos los ingresos procedentes de la tasa de vertido reviertan íntegramente en el Consorci C2, ya sea para financiar la futura planta o mediante inversiones que reduzcan los costes extraordinarios que están asumiendo los municipios.
La coalición también considera que la situación obliga al Ayuntamiento de Castelló a acelerar las políticas de prevención y reciclaje, con una recogida selectiva más eficiente, la implantación de la recogida de la fracción orgánica, mayor educación ambiental y medidas para reducir la cantidad de residuos que acaban en la planta.
Para García, reducir los residuos que requieren tratamiento también reduce la despesa pública: cada tonelada separada correctamente es una tonelada menos que costará tratarla.
Por último, Compromís solicita que, tras dos meses desde el incendio, el gobierno municipal presente un plan de trabajo decidido y valiente para aumentar la separación en origen, fomentar la participación ciudadana y reducir progresivamente la dependencia del tratamiento externo hasta que entre en funcionamiento la nueva planta.
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