La Comunitat Valenciana acelera su transformación urbana con 74 municipios que ya aplican modelos Smart City
La Comunitat Valenciana acelera su transformación urbana hacia ciudades más sostenibles, digitales y centradas en la calidad de vida, impulsada por el nuevo informe 'Ciudades Inteligentes 2026' de AVAESEN.
El documento analiza cómo los municipios avanzan hacia modelos urbanos más sostenibles y da cifras sobre el avance del ecosistema Smart City en la región.
La publicación destaca que 74 municipios de la Comunitat Valenciana ya utilizan herramientas de autodiagnóstico para planificar inversiones, mejorar servicios públicos y acelerar su transición inteligente.
València, 27 de abril de 2026. La transformación urbana ya no es una cuestión exclusiva de grandes capitales; la Comunitat Valenciana avanza hacia un modelo de gestión municipal basado en datos, sostenibilidad y planificación estratégica, tal como refleja el informe 'Ciudades Inteligentes 2026'. El documento sitúa a la Comunitat como uno de los territorios con mayor actividad en innovación urbana, con 74 municipios que ya han implementado el Índice Smart City de AVAESEN, una herramienta de autodiagnóstico que evalúa madurez en áreas como transición energética, digitalización, movilidad, calidad de vida y gobernanza, en colaboración con la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana a través de la dirección general de Innovación.
Más allá de la tecnología, el informe propone un cambio de paradigma: las ciudades inteligentes dejan de medirse por sensores y plataformas y comienzan a evaluarse por su capacidad para mejorar la vida cotidiana, anticipar problemas y optimizar recursos.
De las 'smart cities' tecnológicas a las ciudades que toman mejores decisiones.
El informe señala que una ciudad inteligente no es aquella que acumula dispositivos, sino la que integra infraestructura, datos y gobernanza para responder mejor a retos reales como el calor urbano, la movilidad, la gestión energética o la vulnerabilidad social.
La publicación estructura esta evolución en cuatro grandes transiciones: verde, digital, calidad de vida y gobierno inteligente, con la idea central de diseñar ciudades capaces de funcionar dentro de los límites ambientales y responder a las necesidades reales de la ciudadanía.
Entre las tendencias identificadas destacan el despliegue de autoconsumo energético, las comunidades energéticas locales, la electrificación de la movilidad, la gestión inteligente del agua, el uso de gemelos digitales y la creación de infraestructuras urbanas basadas en datos.
La energía y los datos se erigen como nuevos pilares de la ciudad. Uno de los bloques más relevantes del informe se centra en la energía como infraestructura estratégica. Según Carlos Seguí, project manager de AVAESEN, el informe subraya que las energías renovables dejan de entenderse solo como una cuestión técnica y pasan a formar parte de la planificación urbana, con crecimiento de generación distribuida, instalaciones fotovoltaicas municipales y sistemas colectivos de energía que sitúan al ciudadano en el centro.
Además, el estudio subraya que la digitalización urbana ya no consiste en 'poner aplicaciones', sino en crear sistemas interoperables capaces de anticipar incidencias, gestionar emergencias y optimizar recursos públicos.
La gestión de datos aparece como uno de los factores diferenciales entre municipios que reaccionan y municipios que planifican.
Un modelo que ya se extiende por el territorio. El Índice Smart City, desarrollado por AVAESEN y la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, permite a los ayuntamientos medir el grado de madurez en áreas clave.
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