ÚVAM formaliza la demanda contra el Ayuntamiento por permitir el avance del nuevo estadio pese a deficiencias advertidas
En las últimas semanas, ÚVAM ha formalizado ante la jurisdicción contencioso-administrativa la demanda contra el Ayuntamiento de València por su actuación en relación con el proyecto del nuevo estadio del Valencia CF.
La demanda se dirige contra la resolución municipal que desestimó expresamente las solicitudes de ÚVAM relativas a la caducidad de la licencia urbanística, la adopción de medidas para evitar el inicio de las obras y el pronunciamiento sobre las deficiencias técnicas denunciadas en el Proyecto de Ejecución presentado por el Valencia CF el 11 de octubre de 2024.
Con esta actuación, ÚVAM da un paso más en el ámbito judicial al formalizar la demanda del recurso contencioso-administrativo que se interpuso en mayo de 2025, en relación con lo que viene denunciando desde diciembre de 2024: que el documento presentado por el club no reunía las condiciones exigibles a un verdadero Proyecto de Ejecución y que el Ayuntamiento, pese a haber sido advertido de forma expresa, concreta y técnicamente fundada, permitió el avance de las obras sin abordar el fondo de las cuestiones planteadas ni realizar una comprobación técnica suficiente.
A esta falta de comprobación material se suma la actuación procesal del Ayuntamiento, ya denunciada por ÚVAM, después de que el juzgado haya tenido que requerir hasta en tres ocasiones la remisión completa del expediente administrativo.
La demanda se acompaña de un informe técnico pericial elaborado por dos ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, que confirma deficiencias relevantes en aspectos esenciales del proyecto, entre ellas:
El manifiesto carácter de 'edición preliminar', incompatible con un Proyecto de Ejecución completo y cerrado.
La indefinición de la cubierta del estadio y de sus implicaciones estructurales, económicas y funcionales.
Deficiencias en materia de resistencia al fuego, recubrimientos y seguridad.
La improcedencia del procedimiento empleado (certificación ECUV sobre el Proyecto Básico y declaración responsable) para iniciar las obras cuando, según sostiene ÚVAM, el Proyecto de Ejecución incorporaba modificaciones sustanciales respecto del Proyecto Básico certificado.
El uso de normativa estructural derogada.
La ausencia de un análisis suficiente sobre la durabilidad y vida útil residual de una estructura abandonada durante más de quince años.
La falta de definición y presupuesto completo de la instalación fotovoltaica obligatoria.
Y la omisión de partidas esenciales que impiden conocer el coste real de la obra.
El núcleo del procedimiento es claro: determinar si el Ayuntamiento podía mantener la eficacia de la licencia y permitir el avance de las obras pese a las advertencias documentadas de que el supuesto Proyecto de Ejecución no cumplía los requisitos mínimos exigibles.
Para ÚVAM, lo ocurrido ha permitido que una estructura susceptible de adaptación a la normativa vigente, aunque con mayor plazo, mayor presupuesto y una definición técnica rigurosa, avance ahora hacia una situación cada vez más difícil de corregir, con mayor coste económico y mayor riesgo para el futuro del club.
Ninguna presión por llegar a determinados plazos, tampoco la vinculada al Mundial de fútbol de 2030, puede justificar que se reduzcan costes, se acorten tiempos o se rebaje el control administrativo en una infraestructura destinada a albergar a decenas de miles de personas.
Si el procedimiento confirma que las advertencias técnicas fueron ignoradas y que se permitió avanzar la obra sin las comprobaciones exigibles, ÚVAM promoverá las actuaciones correspondientes.
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