La pasión por los toros reunió a decenas de aficionados en Vilafranca con motivo de la fiesta anual de la Peña Taurina, una jornada repleta de actividades para todas las edades que combinó exhibiciones taurinas, música y convivencia en un ambiente festivo marcado por el buen tiempo. Además, el evento recuperó este año su ubicación tradicional junto a la plaza de toros.
La jornada comenzó con actividades para los más pequeños, con un encierro infantil con carretillas y una trashumancia infantil, dos iniciativas para fomentar la afición entre los jóvenes de Vilafranca.
A continuación, fue el turno de las vacas con un desafío entre las ganaderías Daniel Sánchez y Hermanos Colomer; ambas recibieron un detalle por parte de la organización. Seguidamente se probó el primer toro del día, llamado Oculista, de la ganadería Hermanos Colomer.
Para la comida, más de 100 socios acudieron al Parador de Fiestas para disfrutar de un ambiente festivo y de una buena comida antes de continuar la jornada. Acto seguido, llegó el turno del siguiente toro, Destilado, procedente también de la ganadería Hermanos Colomer. Una vez encerrado el toro, la ganadería José Luis Cuartero ofreció un corro de vacas.
Mientras tanto, Rumba 13 puso la nota musical de la tarde, amenizando el ambiente mientras los asistentes disfrutaban de la música y la convivencia. Antes de la cena, tuvo lugar la primera embolada, en este caso del novillo probado por la mañana.
La Peña ofreció servicio de bocadillos para cenar antes de organizar una nueva actividad para los más pequeños: una embolada infantil.
Los actos taurinos finalizaron por la noche con una exhibición de emboladores a cargo de las cuadrillas de Vilafranca, Alto Maestrazgo, La Iglesuela del Cid y la Contornà.
La jornada finalizó con el grupo Los Secuaces y una discomóvil con el DJ local Sergi Altabas.
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