La ofrenda floral, seguida de la misa vespertina y la procesión, junto con el castillo de fuegos artificiales, pusieron el punto y final a los actos del barrio de Sant Joan, en Nules.
Un barrio que está viendo crecer en participación y actividad, sus fiestas año tras año.
La noche anterior, hubo cena popular y posterior discomóvil, "hasta que el Ayuntamiento nos la cerró", lamentaban algunos vecinos que creen que no sucederá lo mismo en las fiestas que organiza el propio Ayuntamiento.
Remitido | Fotografías: Javier M.
Amb la col.laboració de: