El Partido Popular de Vila-real ha exigido al gobierno municipal que apruebe una ordenanza que regule la zona de ocio de la ciudad, una medida que el propio ayuntamiento prometió hace años y que, hoy por hoy, sigue sin materializarse.
El portavoz popular, Adrián Casabó, se reunió con los propietarios de locales del carrer Pare Molina para conocer de primera mano la situación de uno de los espacios de ocio referencia en Vila-real ante la negativa del alcalde a sentarse a dialogar.
“Llevamos años escuchando compromisos, pero no vemos una actuación concreta. Dejar pasar el tiempo y mirar hacia otro lado no es la solución. Los propietarios no pueden seguir trabajando en un vacío regulador que les genera inseguridad y dificulta su actividad”, afirmó Casabó, quien subrayó que la inacción del gobierno no es aceptable cuando hay personas que han invertido su dinero para dinamizar la ciudad.
Desde el PP de Vila-real defienden que una ordenanza bien diseñada debe responder a tres objetivos fundamentales: proteger y dar seguridad jurídica a los establecimientos, garantizar la convivencia con los vecinos y consolidar una oferta de ocio que atraiga actividad y dinamice la economía local.
“El gobierno de PSOE y Compromís tiene la obligación de sentarse con los afectados, escucharlos y ponerse a trabajar. Eso es lo mínimo que se les debe después de años de espera”, concluyó Casabó, quien añadió que es crucial regular una zona que ofrece propuestas de restauración y ocio para Vila-real, evitando que los vecinos, especialmente los menores, deban desplazarse a otros municipios para encontrar este tipo de oferta.
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