El tradicional 'sopar de la Xulla' llenó de ambiente las calles de la localidad como cada lunes de fietas. Miles de vecinos se echaro a la calle a cenar.
Prácticamente todas las calles de Vila-real tenían almenos una hoguera en la que se preparaban las brasas para luego asar la carne y los embutidos. Este ambiente fue mucho mayor en las calles del centro de la vila, lugares por los que casi resultaba difícil pasar esquivando hogueras y mesas.
El buen ambiente permitió una espectacular 'nit de la xulla'.
Javier Martí | Fotografies: Javier M.
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