Vila-real finalizó la fiestas patronales en honor a la Verge de Gràcia con la 'tornà' de la Mare de Déu de Gràcia a la ermita a la que da nombre. Fue prácticamente el último acto de los festejos y arrancó con la ofrenda floral de las festeras en la misma iglesia Arciprestal.
Como es tradicional, a mitad de camino ya las festeras y también la corporación municipal con el alcale, José Benlloch, y el vicepresidente primero de les Corts, Alejandro Font de Mora, a la cabeza, y el público en general, se turnaron para portar a la patrona hasta el ermitorio.
Redacció | Fotografies: Pascual Millá

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