Compromís reclama reforzar las residencias públicas ante la expansión del modelo privado en Castellón
La diputada por Castellón, Verónica Ruiz, advierte que los datos sobre el incremento de plazas residenciales para mayores en las comarcas del norte indican un cambio en las políticas sociales valencianas, con Castellón liderando la creación de plazas privadas frente a una Generalitat que reduce su papel en una red pública de cuidados.
La coalición subraya que no basta con contar plazas: hay que analizar quién las crea y qué papel deben desempeñar los servicios públicos en la atención a las personas mayores.
Ruiz expresa la preocupación de que la respuesta al envejecimiento de la población dependa cada vez más de grandes empresas privadas y menos de una red pública de cuidados capaz de garantizar igualdad de acceso, equilibrio territorial y una atención de calidad para toda la ciudadanía.
La diputada recuerda que durante el Gobierno del Botànic se impulsó el Pla Convivint, el mayor programa de infraestructuras sociales puesto en marcha por la Generalitat, para corregir décadas de déficit en residencias, centros de día y recursos asistenciales.
En las comarcas de Castellón, el Pla Convivint preveía una inversión cercana a los 77 millones de euros y la creación de unas 1.600 plazas públicas destinadas a personas mayores, personas con diversidad funcional, salud mental y otros colectivos vulnerables.
El objetivo era garantizar una red pública suficiente, de proximidad y distribuida territorialmente, especialmente en los municipios del interior.
Nathalie Torres, portavoz de Servicios Sociales de Compromís en Les Corts, explica que el Pla Convivint nace de la idea de que las curas son un derecho y no pueden depender del lugar de residencia ni de la capacidad económica, por lo que se apostaba por ampliar la red pública y acercar los servicios a todos los municipios.
Desde la llegada del PP al Consell, el despliegue de nuevas infraestructuras ha perdido impulso y buena parte de las actuaciones avanzan por proyectos planificados durante la etapa del Botànic.
Además, algunos equipamientos ya construidos siguen sin ponerse en funcionamiento, lo que contrasta con el aumento sostenido de plazas impulsadas por operadores privados.
Para Compromís, la evolución demuestra dos modelos distintos de entender las políticas de cuidados: uno público, que planifica y garantiza el acceso universal como derecho; y otro que deja una parte creciente de la respuesta a la intervención del mercado.
La formación valencianista recuerda que las organizaciones sindicales llevan años alertando sobre las dificultades laborales en el sector residencial, como bajos salarios, falta de personal y sobrecarga de trabajo, así como retrasos y problemas de pago a las empresas gestoras.
Ruiz subraya que no puede haber calidad en las cuidados sin calidad en el empleo, ya que las trabajadoras sostienen el sistema y merecen estabilidad, reconocimiento y condiciones dignas.
Castellón necesita más plazas residenciales, pero sobre todo más plazas públicas, y un sistema que ponga a las personas en el centro, garantice la igualdad de oportunidades y entienda las necesidades reales.
Remitido | Fotografías: Remitido


Amb la col.laboració de: