Docentes del IES Miquel Peris del Grau reclaman un plan de rehabilitación energética ante el estado de muchos centros educativos
La Asamblea del instituto público del distrito marítimo de la ciudad de Castelló considera que destinar entre 5.000 y 25.000 euros para instalar aire acondicionado en los centros educativos, tal como ha anunciado el presidente de la Generalitat, es una medida 'insuficiente' si no va acompañada de un plan de rehabilitación energética.
El aulario orientado hacia el mar del IES Miquel Peris, donde se ubican las aulas de 2º y 4º de ESO, recibe el impacto del sol desde primera hora de la mañana.
Esta zona del instituto se inauguró en el curso 1983-1984. Tras más de 40 años, es necesaria una rehabilitación integral del edificio que complete las medidas inmediatas de climatización, afirmó Núria Miró, coportavoz de la Asamblea.
Los docentes recuerdan el caso del grupo de viviendas 'Mediterráneo' del Grau de Castelló, rehabilitado mediante el sistema SATE, como un ejemplo de los beneficios que pueden aportar este tipo de intervenciones.
El SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) hace que las paredes interiores se calienten mucho menos y que el calor tarde más en penetrar en el edificio.
No basta con instalar aire acondicionado. También debemos evitar que los edificios se conviertan en hornos durante los meses más calurosos. Un buen aislamiento con SATE, unas ventanas eficientes y unos toldos reducen el calor que entra en las aulas. Esto significa que los equipos de climatización funcionan menos horas, consumen menos electricidad y reducen la factura energética de los centros, afirmó Núria Miró.
Los docentes también apuestan por transformar los patios escolares con más árboles, zonas verdes y espacios de sombra.
En este sentido, recuerdan un reciente informe de Greenpeace que advierte que la temperatura superficial de los patios escolares puede alcanzar los 50 grados durante los episodios de calor intenso y se traslada a los aularios próximos.
Es cierto que una rehabilitación energética integral requiere una inversión inicial superior a la simple instalación de aire acondicionado. Pero es también una inversión inteligente: reduce el gasto en calefacción y refrigeración durante décadas.
Si, además, los institutos incorporan placas fotovoltaicas, pueden generar parte de la electricidad que necesitan para climatizar las aulas. No se trata sólo de enfriar los edificios, sino de conseguir que se calienten menos. Esto significa gastar menos energía, ahorrar dinero público y disponer de unos edificios mucho más confortables, afirmó Javier Olivares.
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